Inside people: Historias desde la reclusión, de Mariana Martínez Esténs

Inside people: Historias desde la reclusión, escrita por la autora Mariana Martínez Esténs, es una novela de “ficción”. Eso es lo que asegura su primera y segunda página, con sospechosa insistencia. Lo paradójico es que, además, sostiene que “todo” es inventado, excepto lo que tiene que ver con su autora; pero, … todo tiene que ver con la autora. Quizá llamarle ficción es una estrategia para proteger a sus lectores —y a sí misma— de cualquier amenaza a sus vidas por saber demasiado.

Inside people es una novela conformada por pequeños fragmentos narrativos que sostienen la trama y por pequeñas cápsulas informativas que sirven a manera de contexto cultural, político, económico y social; “Interludios”, como les llama la autora, que son los esbozos de un marco social mucho más amplio que aquello que les sucede a los personajes, pero que les afecta muy directamente. La pobreza, la desigualdad, la sobreexplotación de recursos, las sequías, las hambrunas y, aparte, las predisposiciones biológicas y psicológicas de cada uno se manifiestan de manera muy tangible en las cárceles, en la vida de los reclusos, en la de los policías; pero también, de maneras menos perceptibles, en quienes extraen sus historias para fines comerciales, prácticos o personales, como equipos de filmación, fotógrafos, corresponsales, periodistas.

La trama de Inside people trata sobre una periodista freelancer mexicana que desarrolla experiencia visitando reclusorios: primero, mediante un taller de literatura (que luego mutó a arte y meditación improvisada, pero poderosa) para ceresas, no con z como las cherries, sino con s como las mujeres recluidas en los Centros de Reinserción Social o los CERESOS. Después, mediante su colaboración en un equipo extranjero de filmación que la llevaría a El País, en Centroamérica.

Aquí la alusión a El País es la parte ficticia, porque un país llamado El País no existe. Es algo muy similar a lo que hacía Saramago cuando hablaba de países sin nombre; pero, aun así, quienquiera se podía imaginar dónde estaba o cuál podría ser. Por ejemplo, Mariana dice: “Este país es selva húmeda y espesa, una mezcla de Michoacán con Chiapas en cuanto a clima y paisaje”.

Lo mismo sucede con Ciudad Capital y Gota de Arena. Este último es el pueblo al que el film crew y la autora llegan a grabar su documental sobre la cárcel local en la que “dentro, 710 presos comparten alojamiento en un laberinto sobrepoblado, una especie de hormiguero en permanente construcción donde cada división se llama ‘bartolina’”. En esta experiencia, verdaderamente digna de ser relatada en series de streaming a la Orange is the New Black de Netflix, la autora describe a las múltiples personas que la acompañan, pero, sobre todo, a los reos que ella llega a conocer durante su trabajo de campo: asesinos, mercenarios que colaboran con los Zetas, traficantes de órganos y de personas, novias de narcotraficantes —complemente inocentes pero también completamente ingenuas—, entre muchos más.

 Y aquí emerge quizá el verdadero sentido de Inside people. Mariana tiene una habilidad sorprendente de empatía; pero, al mismo tiempo, de mantenerse entumecida — perpetua y maratónicamente entumecida— para conocer a todas estas personas, escuchar sus historias y conectar muy extrañamente con ellas, aunque no muchas veces conecte con ella misma. Conecta decididamente con las reclusas y los reos, al mismo tiempo que se mantiene desconectada de sus propias necesidades, de su infancia, de sus sentimientos y de su cuerpo, solo para tratar de contenerse y recuperar su humanidad en cada ritual de regaderazo y escritura que hace al final de cada uno de sus días.

Es la chica que logra estar Inside people, but not necessarily inside herself. Y es que, en su colaboración con el crew de filmación, ella va perdiendo su propia agencia poco a poco, por ser mujer, por ser mexicana y por ser intérprete y traductora. Más que usar su propia voz, la presta para que los extranjeros se puedan comunicar con los locales. De hecho, la autora juega constantemente con eso. Traduce para su equipo y nota cómo muchas cosas, no es que se escapen de la traducción, pero sí de la conciencia privilegiada y colonialista de sus integrantes. Y eso pesa: el tránsito de un lenguaje a otro pesa; de una cultura a otra pesa; de un valor de cambio a otro pesa.

De esa ambivalencia que Mariana asume, similar a los mexicanos que veneran pero también culpan a la Malinche, infiero que haber escogido un título en inglés para su libro no fue un acto inocente. Inside people alude a poder ver dentro de la gente, mediante la empatía, como la autora lo hace con los reos; pero quizá también se refiera a la “inside-people” como gente que vive encerrada tras muros de concreto; pero, además, tras muros de entumecimiento emocional y psicológico, característica para nada exclusiva de los reclusos, sino también de quienes conviven con ellos. Peor aún, de quienes se benefician de ellos.

 Y es que los verdaderos villanos de la historia de Mariana Martínez Esténs no son los reos. Son los otros: el director megalomaníaco, narcisista y machista del documental; el colonialismo interiorizado y velado entre el equipo; el ímpetu extractivista de prácticamente todos; el patriarcado y la precariedad laboral que empuja a varios a establecer los más terribles pactos y las más temerarias alianzas.

En esto último, Mariana es implacable. Es muy empática con las ceresas —con s— y con los reclusos de Gota de Arena, pero es inmisericorde con ella misma. La autora hace un ejercicio de introspección increíble. Escrudiña desde sus arrebatos en la infancia hasta su complicidad con el periodismo extractivista y las producciones con miradas colonialistas de blancos privilegiados que, a cambio, te elevan junto con ellos, te pagan en dólares, te ofrecen el sueño americano sin nunca dártelo porque desde tu mexicanidad no te corresponde, no importa cuánto te esfuerces.

En lugar de hacer tu trabajo de periodista, facilitas el saqueo de historias que van a enriquecer el primer mundo sin beneficio alguno para este: vienen a ver lo que quieren y nada más, vienen a comprar el acceso que se les niega en otros países, historias intocables, impensables, que compran con donativos de medicina y promesas de una panadería. Limosnas.

Mariana dice las cosas como son. Hace su trabajo, pero se cuestiona sin piedad a sí misma. Se reconoce imperfecta, contradictoria, ambivalente, sobreviviente, pero también con la suficiente fuerza para erigirse de las cenizas. Me pregunto qué se siente vulnerarse de esta manera frente al mundo en un libro, mostrando partes tan íntimas de una misma, sin filtro.

Además, el libro es una joya editorial que, estoy segura, no debió ser fácil lograr. Sus adentros están llenos de fotografías intrépidas y de ilustraciones impresionantes de Lilondra. Se juega también con la tipografía, con las citas de impacto, con múltiples subtítulos.

Y aparte está su lenguaje. La narrativa está llena de metáforas que se introducen inadvertidamente en el relato, pero que luego emergen una y otra vez, brindando una cohesión retórica bastante admirable y placentera. Está, por ejemplo, la hermosa metáfora de las luciérnagas:

Anécdotas de astucia, adrenalina, supervivencia y temple [que] las mostramos como tesoros brillantes, luciérnagas que dejamos salir de las manos para iluminar los sótanos que nos resguardan de tiroteos o tiendas de campaña empapadas por una tormenta en la selva.

Los animales son un gran tropo en la narrativa de Mariana. Recurre a ellos con frecuencia para explicar lo que pasa alrededor de ella, para caracterizar a los personajes, para explicar cosas que no tienen nombre. Y ni siquiera lo hace con un estilo artificioso de lenguaje. Sus metáforas son logradas de una manera muy sencilla, no siempre bella, pero tremendamente contundentes, con los pies en la tierra, tierra de huerto, de selva, de naturaleza que rechaza el vacío.

En resumen, Inside people: Historias desde la reclusión, de Mariana Martínez Esténs, es una obra que nos dice mucho sobre la vulnerabilidad de las personas, las más peligrosas y aquellas que dizque lo son menos. Es una obra que encanta e incomoda al mismo tiempo; que hace disfrutar, pero también hace sufrir. La recomiendo ampliamente.

Si quieres escuchar un poco más sobre esta novela, en voz de la propia autora, sintoniza el podcast Charlas con la autora, aquí.

Inside people está disponible en la tienda Amazon y en la Librería El Día de Tijuana. También se consigue mediante la página de Facebook @InsidePeopleLibro.

Esta reseña fue publicada originalmente en la revista ARQUETIPOS, de © Cetys Universidad y debe citarse de la siguiente manera:

Lanz Vallejo, L. (agosto, 2023). «Inside people: Historias desde la reclusión, de Mariana Martínez Esténs». Arquetipos, 57. Cetys Universidad. https://repositorio.cetys.mx/handle/60000/1827

Publicado por Liliana Lanz

Doctora en Ciencias Sociales, maestra en Lingüística aplicada y docente con experiencia de más de 15 años. Mis temas de interés son el bilingüismo, el análisis de discurso y la mercantilización del lenguaje. Me identifico como feminista, translingüe y madre contestataria.

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